La ramifiación de nuestros sueños



Israel amaba a José más que a sus otros hijos, porque lo había tenido en su vejez. Por eso mandó que le coneccionaran una túnica muy elegante. Viendo sus hermanos que su padra amaba más a José que a ellos, comenzaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban. 
Cierto día José tuvo un sueño y, cuando se lo contó a sus hermanos, estos le tuvieron más odio todavía, pues les dijo:
-Presenme atención, que les voy a contar lo que he soñado. Resulta que estábamos todos nosotros en el campo atando gavillas. De pronto, mi gavilla se levantó y quedó erguida, mientras que las de ustedes se juntaron alrededor de la mía y le hicieron reverencias.
(Génesis 37:3-7 NVI)

Las ramas de un árbol representan el credimiento exponencial de un árbol. El tronco comienza a desarrollar diferentes ramas que se extienden, haciendo posible el crecimiento de las hojas y más tarde los frutos. Dios utiliza los sueños para hacernos crecer y desarrollarnos. El pone una visión en nuestro corazón, el deseo de hacer algo que es más grande que nosotros mismos y a través de ese sueño, Dios nos lleva en un proceso de maduración personal. 

Sin embargo, no siempre es fácil saber manejar los sueños que Dios pone en nuestro corazón. Uno se puede preguntar ¿debo compartir ese sueño con otras personas? ¿cómo reaccionarán los demás al saber de mi sueño? ¿cuándo se cumplirá el sueño que Dios ha depositado en mi? ¿cómo puedo gestionar ese sueño? Para responder a esas preguntas, veamos lo que le sucede a José en la historia del versículo incial. 

Dios pone en José un sueño de que él gobernará por encima de sus hermanos. Emocionado por tal visión, va corriendo a compartirla con ellos. Pero en lugar de estar emocionados y contentos por él, sus hermanos, que ya estaban celosos de él por ser el favorito de su padre, ahora lo estaban incluso más. A partir de ahí, éstos comenzaron a buscar una oportunidad para deshacerse de él. Hasta que finalmente lo arrojaron en un pozo con la intención de dejarlo morir. No obstante uno de sus hermanos se compadeció de él y convenció a los demás para venderlo como esclavo a una caravana de viajeros que se dirigían a Egipto. 

En Egipto se aferró a Dios y trabajó honestamente, floreciendo en todo lo que hacía. Los dones que Dios le había dado, hacían que la gente viera en él algo especial. Aun así, José siguió viendo la cara y la cruz del favor que Dios le había dado, experimentando la fortuna de ser promovido así como la mala suerte de de ser víctima de falsas acusaciones para terminar encarcelado. José pasa por altos y bajos en donde es promovido y al poco tiempo encerrado, para nuevamente ser promovido incluso en la prisión. Así pues, tras un largo periplo de vivencias, José se encuentra con su gran oportunidad cuando el faraón se hallaba atormentado por una visión que no era capaz de interpretar. Entonces, el copero del faraón, se acuerda de que un joven herbreo con dotes interpretativas que le había le ayudado a predecir su futuro cuando se encontraba en la prisión. José entonces es llevado en presencia del faraón donde no solo revela el misterio de su visión sino que le da instrucciones específicas de cómo lidiar con la crisis que se avecina en Egipto. Inmediatamente, el faraón lo pone como segundo en poder después de su autoridad. 

Años más tarde sus hermanos padecen una terrible hambruna en las tierras de Canaan y viajan a Egipto con la esperanza de comprar algo de grano sin saber que su hermano menor, al que habían vendido como esclavo años atrás ser había convertido en la persona más poderosa de aquel país. Al encontrarse con ellos, José debe revivir el dolor que le supuso su traición. Sin embargo, Dios también había trabajado con su corazón y tras un tiempo de ponerlos a prueba José finalmente les confiesa abiertamente que es él y que no deben temer porque Dios fue el que le envió adelante de ellos para ayudarles en esos tiempos de dificultad. 

José aprendió varias lecciones valiosas con respecto a los sueños que Dios nos da. La primera y más importante es que cuando Dios pone una visión, él también nos da la provisión. Es decir, que Dios nos provee de los dones que necesitamos para que el sueño se lleve a cabo. En el caso de José, Dios le dio el don de interpretación de sueños, el cual fue clave a la hora de cumplir con su destino. Así como un gran don de organización y administración. Cuando José le explicó al faraón qué debía hacer su visión y organización eran tan claras que no tuvo duda de que no había nadie más preparado que él para el puesto. Sin embargo, ambos dones tuvieron que ser perfeccionados y cultivados con el tiempo.

La segunda enseñanza es que cuando Dios pone un sueño en nuestro corazón, sabemos qué es lo que tenemos que hacer, pero no sabemos cuándo ni cómo sucerderá. Lo único que nosotros debemos hacer es seguir cultivando los dones que él nos ha dado con agradecimiento diario y si lo hacemos con entusiasmo y con humildad el momento adecuado llegará en el que Dios abrirá las puertas para la gran oportunidad que estábamos esperando. 

La tercera y última enseñanza es que los sueños, aunque nos desafían a pensar en grande también nos enseñan a hacernos más pequeños y humildes. José pecó de arrogancia y de inmadurez al contarle a sus hermanos ese sueño. Dios tuvo que trabajar en su humildad y su madurez para conseguir que José utilizara sus dones con un corazón genunino y sincero, en vez de para jactarse delante de los demás. 

En el día de hoy te animo a que examines cuáles son los sueños que Dios ha puesto en tu corazón. Tal vez son sueños que enterraste y descartaste y han quedado en el pasado. Luego reflexiona cuáles son los dones que Dios te ha dado. ¿en qué areas sobresales? ¿qué cosas puedes hacer con una facilidad innata? Examina si esos sueños y los dones naturales que tienes están interconectados. Esa es la señal inequívoca de que son sueños puesto ahí por Dios. Esos sueños, tienen el propósito de estirarte y de hacerte crecer, asi como madurar. El camino no será uno fácil, pero te llevarán a tu destino y a ser utilizado por Dios para cumplir el propósito que él tiene para ti en tu vida. 


Comments

Popular posts from this blog

Preparar el terreno en tu corazón

Enraizarse en la palabra de Dios