La ramifiación de nuestros sueños
Israel amaba a José más que a sus otros hijos, porque lo había tenido en su vejez. Por eso mandó que le coneccionaran una túnica muy elegante. Viendo sus hermanos que su padra amaba más a José que a ellos, comenzaron a odiarlo y ni siquiera lo saludaban. Cierto día José tuvo un sueño y, cuando se lo contó a sus hermanos, estos le tuvieron más odio todavía, pues les dijo: -Presenme atención, que les voy a contar lo que he soñado. Resulta que estábamos todos nosotros en el campo atando gavillas. De pronto, mi gavilla se levantó y quedó erguida, mientras que las de ustedes se juntaron alrededor de la mía y le hicieron reverencias. (Génesis 37:3-7 NVI) Las ramas de un árbol representan el credimiento exponencial de un árbol. El tronco comienza a desarrollar diferentes ramas que se extienden, haciendo posible el crecimiento de las hojas y más tarde los frutos. Dios utiliza los sueños para hacernos crecer y desarrollarnos. El pone una visión en nuestro corazón, el deseo...